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El Punto G, Eva Roy en el Periódico de Catalunya

 

 

 

Artículo Publicado en el PERIÓDICO DE CATALUNYA (26 MARZO 2011) Por la Escritora Eva Roy, Licenciada en Derecho y Empresa y experta en violencia de género, colabora con varios medios y ha publicado ‘Mi lado más hardcore’, ‘Verdad y mentiras en el sexo’ y ‘Sexo, amor y cirugía’. Tras el éxito de su blog ‘Eva al desnudo’, ahora escribe en www.evaroy.com 

 

 

MÁS QUE SEXO - El buscado punto G 

 

 

Toca hoy una clase de anatomía femenina. Prepárense a tomar nota. El más famoso es el punto de Gräfenberg,más conocido como punto G o el punto Gago, que hereda su nombre de su descubridor a principios de la década de los 50, el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg. Se trata quizá de uno de los asuntos más polémicos dentro de la sexualidad: que si dónde está,que si unas lo tienen y otras no… Normalmente, a la mujer le cuesta encontrar su propio punto G, de ahí ese halo de misterio, como si se tratara del Triángulo de las Bermudas. 

 

Algunas teorías sostienen que la negación de su existencia era una especie de táctica de manipulación para hacer que las mujeres renunciasen al placer de la estimulación del clítoris y se conformasen con la penetración, manteniendo así la preeminencia del pene como principal y única fuente de placer, y el consiguiente poder del hombre… 

 

Existir, existe, aunque no conviene obsesionarse buscándolo, ni frustrarse si no aparece… 

 

Se considera que el punto G pertenece al conjunto de nervios profundos del clítoris, en su trayectoria desde el capuchón externo hacia la columna vertebral. Téngase en cuenta que el clítoris puede cambiar de tamaño y ligeramente de posición en función de los niveles hormonales, que varían en las diferentes etapas de la vida de una mujer. No es exactamente un punto, sino una zona de unos 2,5 o 3 centímetros, una parte de la uretra esponjosa ubicada tras el hueso púbico, en la pared anterior de la vagina y cerca de las glándulas de Skene. Está en el tercio externo, a unos 3 o 5centímetros desde su apertura, que es donde se acumulan el mayor número de vasos sanguíneos y de terminaciones nerviosas. 

 

 

 

 

 

 

El terapeuta José Díaz explica que:

 


 «desde la perspectiva taoísta, el punto G es una especie de disco duro donde se almacena toda la historia sexual de una mujer. Cuando una mujer ha sufrido malas experiencias sexuales, estas se pueden detectar palpando suavemente alrededor del área genital. Si presionamos en una zona y sentimos dolor es porque necesitamos masajear y liberar una congestión. Mediante el masaje Karsai Nei Tsang se pueden disolver esas congestiones físicas liberando la carga emocional que arrastra la persona. También ayuda a eliminar los síndromes menstruales y, junto al masaje de senos,devuelve el equilibrio hormonal.


Cuando una mujer está sintiendo por primera vez un orgasmo en el punto G, muchas sensaciones pueden venir a su cabeza, entre ellas: incomodidad, ligero dolor o un extraño y confuso placer... 


Cada mujer lo sentirá diferente. Es importante en ese instante analizar qué sentimientos aparecen, de dónde surgen,qué sucede con su respiración o en qué parte de su cuerpo hay tensión. Solo cuando se deje llevar por el sentimiento de placer y excitación, cuando sea capaz de ganarle a los sentimientos de incomodidad, cuando todo su cuerpo se relaje y ella se abandone al hombre que la estimula... es entonces cuando la sanación se produce, el reencuentro entre la energía femenina y una energía masculina amorosa y compasiva». 

 


CÓMO ESTIMULARLO 

 

El punto G es casi imposible de encontrar si no se está previamente excitada. Se trata de una zona eréctil que ha de ir hinchándose con la irrigación sanguínea. Para localizarlo, tumbada ella boca arriba, su pareja ha de introducir uno o dos dedos por la vagina (haciendo el gesto de llamada); la base de la mano, la muñeca, se puede dejar apoyada sobre el Monte de Venus, empujando un poco el clítoris hacia abajo. La trayectoria de los dedos medio y anular ha de ser ascendente y buscando la zona esponjosa en la pared frontal de la vagina. Se puede realizar con el pene durante el coito, con la lengua y también hay juguetes específicos para localizar y estimular el punto G (vibradores y dildos con cabeza curvada). Debe alcanzarse la zona de entre 2,5 y 7,5 centímetros dentro de la vagina para que dé resultado. 

 

Aunque cada mujer puede necesitar que la toquen de una forma diferente, es imprescindible la estimulación clitoriana previa y durante el proceso. El contacto con el punto G, debido a su sensibilidad, debería ser suave. Usando la yema de los dedos, se realiza un barrido horizontal de izquierda a derecha hasta notar la superficie esponjosa. Los movimientos pueden ser de presión, circulares o de arriba a abajo, y constantes (si se detiene, la mujer pierde la excitación, lo que impide el orgasmo o, si se está teniendo, lo interrumpe o le resta intensidad). Cuando se toca el punto G, se produce lubricación espontánea (la sequedad vaginal tiene diversas causas: nervios,dolor, alteraciones hormonales, ingesta de drogas y alcohol...).

 

 

 

 

 

 

DEL PUNTO G, APARTE DE DóNDE SE ENCUENTRA EXACTAMENTE, SE DESCONOCEN MUCHAS COSAS.

ALGUNAS DE ELLAS SON LAS SIGUIENTES: 

 

 

 La estimulación del punto G provoca las mayores cotas de placer, los orgasmos más potentes y la eyaculación femenina. 

 

 

En mujeres multiorgásmicas, mantener la excitación del punto G permite encadenar varios orgasmos. 

 

 

Los penes curvados hacia arriba alcanzan el punto G con facilidad en penetraciones frontales. Desde detrás, una penetración poco profunda permite rozar la zona donde se encuentra. Ante cualquier incidencia durante la relación (disfunción eréctil, pene pequeño, eyaculación precoz, cansancio, etcétera), abordar el punto G con los dedos resulta el mejor aliado del hombre. 

 

 

El placer que proporciona el punto G se acompaña de la incómoda sensación de que una va a orinarse, motivo por el que muchas se reprimen e inhiben el orgasmo. 

 

 

MÁS INTENSO EN LAS TREINTAÑERAS

 

No es ciencia ficción que el punto G va cambiando (tanto de tamaño como de ubicación). Se ha comprobado que la estimulación del punto G es más intensa en las mujeres mayores de 30 años, porque los cambios en 

la estructura de los tejidos del interior de la vagina permiten un acceso más fácil a dicho punto, lo que lleva a pensar que la mujer en la treintena alcanza su cúspide sexual , mientras que en el hombre eso sucede a los 19 o 20. Esto refrenda la viabilidad de las comentadísimas parejas que forman espectaculares maduras con veinteañeros sofisticados: Madonna y Jesús Luz, Demi Moore y Ashton Kutcher... 

 

 

LOS OTROS PUNTOS ERóGENOS: K Y A Aunque parezca increíble, todavía hay más puntitos. 

 

 

EL PUNTO K. En 1998, la doctora Barbara Keesling encontró el prácticamente inaccesible punto K, casi al final de la vagina, llegando al cuello del útero. La propia descubridora lo llama «pasaje misterioso». Es una zona erógena desde donde se pueden desencadenar orgasmos muy intensos. 

 

 

EL PUNTO A. Otro punto erógeno que provoca eyaculaciones. Se ubica en la pared frontal de la vagina, a mayor profundidad que el G, entre este y el cervix. Se localiza introduciendo en la vagina dos dedos arqueados en forma de C (y lubricados). Al tacto se percibe muy suave. Se estimula describiendo semicírculos. Las posiciones de penetración que mejor acceso tienen a este punto son desde atrás (a cuatro patas o doggie) y ella sentada al borde de la cama y él de rodillas, mirándose. 

 

 

 

El Periodico de Catalunya 26 Marzo 2011

 

 

 

 

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